
Cuando en la mañana te des cuenta que ya no estoy, cuando pienses que la voz que tanto no molesta no vas a volverla a escuchar, cuando mi recuerdo te pida a gritos consuelo, cuando tu mente no deje de preguntarse ¿Qué será de su vida, ahora, tan lejoz? Cuando la consciencia no te deje dormir. Ahí, te vas a dar cuenta lo que perdiste y no vas a recuperar, y te vas a querer dar la cabeza contra la pared incentables veces, porque el tren paso una sola vez y lo dejaste pasar, por miedo, orgullo, o lo que seá.. me perdiste.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar